La salud es un tercer pilar para lograr la inclusión social y garantizar el crecimiento personal de los individuos desde sus edades tempranas.

El problema de acceso y calidad al sistema de salud es el principal. Por un lado, en los últimos años el Estado ha despedido médicos/as que atendieron a personas heridas en las protestas de 2018 y por exigir mejores condiciones en la atención a personas contagiadas con COVID-19.

Además, el sistema público no siempre cuenta con medicamentos suficientes, salas de espera y cuartos con condiciones de salubridad y comodidad, con una infraestructura que necesita modernizarse, esto incluye la atención a personas aseguradas (en algunos casos, reciben citas para atenciones de especialistas varias semanas o meses después). La situación, casi siempre, es peor fuera de Managua.

El gasto social del sector público, 10.6% en total, ejecutado en el área de salud en el 2015 fue del 3.4 %. En general, las principales causas de ingreso hospitalario de las personas adolescentes y jóvenes, tanto de hombres como mujeres, son las enfermedades no transmisibles.

Para los jóvenes varones de 15 a 29 años, una de las causas recurrentes por las cuales son ingresados a los hospitales es la presencia de traumatismos corporales, evidenciando un modelo de masculinidad dominante que impone a los hombres un rol de fuerza competitivo. En el caso de las mujeres, las principales causas se vinculan a embarazo, parto y puerperio[1]. Hasta 2017 existen diagnosticadas 9,728 personas con VIH, de estos el 69% son jóvenes entre las edades de 20-39 años según el último informe de la portavoz oficialista en junio 2017[2].

Según ENDESA 2011/12, la fecundidad adolescente pasó de 106 por cada mil mujeres de 15 a 19 años en el período 2006-2007, a 92 en 2012, de ello, el 27% de los embarazos totales del país son de adolescentes; el 47 por ciento de ellas tiene entre 10 y 14 años de edad. Estos partos constituyen una de las principales causas de hospitalización de las mujeres jóvenes, especialmente para las de 15 a 19 años, quienes en un 25% eran madres o estaban embarazadas[3].

ENDESA también indica que 30% de las jóvenes entre 15 y 29 años que estaban unidas al momento de la encuesta, y el 25% de las que no estaban unidas, pero eran sexualmente activas, declararon no usar ningún método anticonceptivo. Solamente 4 de cada 10 usaron algún método anticonceptivo en su primera relación sexual.

El Estado debe garantizar la inversión pública y promover la inversión privada en mejoras para el sistema de salud, logrando que las personas con menores recursos económicos tengan acceso a sus beneficios, y brindando facilidades para la atención de especialistas, la realización de operaciones y la entrega de medicamentos necesarios. A eso se suma el cumplir con los derechos sexuales y reproductivos de la ciudadanía, la realización de campañas de prevención de enfermedades, el manejo transparente de los recursos y los datos que se comparten con la población (por ejemplo, las cifras de contagios de COVID-19), entre otras acciones necesarias.

A nivel personal, es importante adoptar prácticas de auto-cuido, acceder a información en línea sobre enfermedades y recursos para atenderlas (por ejemplo, apoyo privado u organizaciones sin fines de lucro), promover medidas de salud en la población (especialmente en jóvenes), establecer redes de apoyo para situaciones puntuales en las que se requiera la intervención de distintos actores, y alianzas con quienes puedan apoyar en estos temas.

OBJETIVO: Generar y/o fortalecer instituciones, mecanismos y prácticas que garanticen a adolescentes y jóvenes el derecho a la salud integral, privilegiando enfoques preventivos, promoviendo salud mental y salud sexual y reproductiva, tomando en consideración las afecciones y riesgos que son particularmente significativos para las personas de este rango etario.

 

[1] Instituto Nacional de Información de Desarrollo: Anuario Estadístico 2014.

[2] Ministerio de Salud. Informe sobre VIH, Nicaragua. http://www.minsa.gob.ni/index.php/106-noticias2017/3536-companera-rosario-presenta-informesobre-el-vih-en-nicaragua

[3] Encuesta Nicaragüense de Demografía y Salud 2011/2012. Disponible en línea: http://www.inide.

gob.ni/endesa/Endesa11_12/HTML/endesa11/assets/common/downloads/Informepreliminar.pdf